Publicado: 10 de Julio de 2018 a las 11:07

Una buena gestión contable y fiscal es muy importante a la hora de decidir en cuanto al futuro de nuestra empresa. Sin ella no existe un valor de mercado y la empresa pierde credibilidad.

Además de la importancia vital de la contabilidad financiera para el funcionamiento interno de la empresa, esta tiene una función externa y es la de que unas cuentas transparentes y públicas incentiven a la hora de realizar una inversión por parte de una entidad financiera o que unas acciones se vendan o no. Por no hablar de cuándo un inspector de Hacienda investiga la empresa. Momento clave en el que no puede haber errores sino queremos más quebraderos de cabeza de los necesarios. 

Ser conscientes de la gestión contable de la empresa nos asegura el buen funcionamiento de la misma.

A grandes rasgos, siempre debemos diferenciar entre los tipos de gestión contable: financiera, administrativa y fiscal. Y ser conocedores de que el patrimonio de nuestra empresa está formado por los bienes, obligaciones y derechos de la misma. 

Partiendo de esa base, somos responsables de la gestión de nuestro patrimonio y nuestra contabilidad. Por tanto, un correcto asesoramiento puede asegurarnos el crecimiento y la durabilidad de nuestra empresa en el mercado, dándole consistencia o, por el contrario, haciendo que se desmorone.